El "Golden Gate" comparado
con nuestro joven "Paquito"
nos lo deja pequeñito
y también decolorado.
Más el nuestro, aventajado,
se destaca en una cosa,
pues Sevilla es más hermosa
que miles de Pacos Santos.
Puentes, aquí hay unos cuantos
¡pero no la hacen famosa!

(aparte, que no es igual... cómo va a ser igual...)